El tema de la basura en Córdoba continúa pendiente y sin dejar de encontrar escollos en todas las salidas que aparecieron en los últimos tiempos. Aun considerando que son las instituciones académicas quienes deben tomar el problema, creemos que el presente trabajo puede realizar otra mirada del problema y por consiguiente plantear otra solución: colectiva, responsable, sustentable y con una activa intervención del Estado.
El presente trabajo fue realizado hace más de dos años con el convencimiento de que podría ser útil a la implementación de las futuras políticas sobre la cuestión. Lamentablemente, no prosperó, pero por considerar que las condiciones siguen vigentes, decidimos publicarlo para ser sometido a evaluación. Creemos que lo importante es que todas las fuerzas vivas se sumen al debate ¨Qué hacer con nuestra basura¨.
Para un problema social, una solución social
Si entendemos el problema de los residuos urbanos (RSU) como un fenómeno social, tomaremos conciencia rápidamente de la imperiosa necesidad de encontrar soluciones colectivas. Señalar este rasgo del problema no es menor: en la generación de la basura entran numerosos actores económicos, todos ellos responsables de generarla y por ende de participar en su solución: productores, comerciantes y consumidores debemos hacernos cargo de medir las consecuencias de la problemática y abordar la solución.
Sin embargo, la responsabilidad final corresponde al Estado que será quien transmita estos conceptos, genere conciencia y eduque en consecuencia poniendo en marcha la política de comunicación y de educación que sea necesaria hasta que la sociedad haya asimilado el proceso. Se implementarán programas exhaustivos de educación ambiental para asegurar la conciencia de los alumnos que llevarán la información a sus padres sumándose iportantes campañas de difusión masiva para asegurar el éxito de la clasificación.
A los agoreros que declaran que los ciudadanos no participarán de esta iniciativa, nos atrevemos a contrariarlos afirmando que el conocimiento es lo que transforma. Aquella sociedad que conoce, es la que toma conciencia y decide cuidar el ambiente y cuidarse. Para eso están las instituciones estatales, los docentes, los medios y finalmente las medidas punitorias que siempre que se trate de temas de esta naturaleza, no deberán dejar de estar presentes una vez que el proceso se haya iniciado con seriedad.
Primero los grandes generadores
La intervención estatal le dará al proyecto la categoría que le es inherente por su carácter social y permitirá un fácil acceso a todos los actores.
De hecho, el primer paso es solicitar formalmente a los grandes productores a través de los estamentos estatales correspondientes que traten de limitar la enorme cantidad de envases innecesarios con que llegan a los comercios o hipermercados los productos en general. Este pedido no deberá quedar en una mera intención; se acordarán pautas generales con cámaras empresarias. En cualquier programa de reciclado, es primordial bajar los volúmenes de basura innecesaria sin que ello signifique pérdida de rentabilidad ni imagen de producto.
En este paso es imprescindible involucrar a las grandes empresas generadoras por excelencia de materiales contaminantes para lograr que encuentren tan atractivo el sistema que involucrarse represente un marketing beneficioso para la imagen de su marca.
Habiendo dejado en claro que el problema es de todos, es fácil imaginar que la también la solución es colectiva y deberá partir de clasificar la basura que generamos. Cada ser, cada familia, cada comunidad es responsable de los deshechos que genera y es hora de abandonar la mezquina e inútil premisa de que el pago de un servicio es parte de la solución. De lo que se trata es de adquirir conciencia y convicción para afrontar la educación y la comunicación pertinentes.
Secos y húmedos desde casa. Y en bolsas de dos colores
Responsabilidad municipal y educación
Uno de los grandes pilares del proyecto es el acuerdo con los grandes hipermercados y luego pymes para que se integren a este sistema a través de las miles de bolsas que diariamente envasan los alimentos que se comercializan. Dichas bolsas son millones que se fabrican con ese destino y de colores según la marca del comercio del que se trate.
La propuesta es que cada uno haga fabricar las bolsas de dos colores previamente determinados. Verde y azul para tomar cualquier ejemplo. El logo de la empresa podrá estar siempre presente pero impreso en blanco para permitir una rápida identificación del color protagonista. Así, los consumidores adquirirán los productos que llevan a su hogar en bolsas de los dos colores que intervendrán en la clasificación. Es por todos conocido el hábito de sacar basura en las clásicas bolsas de los comercios y en particular de los hipermercados, de allí la importancia de que los mismos las otorguen con los colores determinados.
Luego el proceso dará comienzo en el hogar: cada familia tendrá un clásico recipiente para su basura húmeda y otro para la basura seca (vidrio, papeles, metales, cartones, géneros, plásticos, gomas, etc). Esta es la base del proceso; es la tarea primaria sobre el cual se asentará el fenómeno de la recuperación y sustentabilidad.
Como puede suponerse, cada tipo de basura irá embolsada en diferentes colores de bolsas: en las verdes todo lo húmedo y en las azules todo lo seco.
La recolección
El paso siguiente es la correcta articulación de la recolección doble: la de los residuos secos o reciclables (bolsas azules) que fácilmente identificarán por color las bolsas con este tipo de basura dejadas en los frentes de los domicilios en días previamente establecidos. Estos residuos serán recogidos por los antiguos carreros que estarán provistos de trailers motorizados (zootropos) y serán los encargados de llevar los materiales a una estación de selección y transferencia.
Para un perfecto y económico funcionamiento del sistema se establecerán ocho centros de transferencia desde donde partirán estos recolectores pero este tema será abordado más específicamente en los próximos párrafos.
El segundo recolector a cargo de los camiones que hoy retiran los residuos domiciliarios tomará los residuos húmedos y los compactará para luego trasladarlos a los lugares adonde se procesarán con destino al compostaje para enriquecer suelos y plantas de gasificación.
El tema de la recolección por responder a cuestiones de logística, creemos que puede ser considerablemente mejorado por especialistas sin dejar de tener en cuenta que Crese comenzaría a recoger una significativa cantidad menor de residuos por lo que podría articularse con esta empresa una óptima recolección de ambos tipos de residuos.
Las estaciones de transferencia
Las estaciones de transferencia estarán ubicadas en ocho puntos estratégicos de la ciudad y serán puntos de absoluta higiene y con las condiciones laborales necesarias de cualquier empresa. Aquí, los pequeños vehículos recolectores llevarán los residuos secos depositándolos en un lugar directamente conectado a cintas transportadoras de gran longitud. Allí, personal bien adiestrado y con todos los elementos de seguridad e higiene necesarios, irán separando de manera manual o mecánica el vidrio, papel, plásticos, etc y derivándolos a contenedores diferentes destinados cada uno a un material. Una vez dispuestos allí serán pesados y consecuentemente contabilizados para ser finalmente destinados a los centros de recuperación de cada material (fundiciones de aluminio, fábricas de cartón, de vidrio, recuperadoras de plásticos, etc).
En estas estaciones de selección y transferencia los materiales así diferenciados no permanecen más de 18 horas e inmediatamente el lugar será higienizado para recibir al día siguiente las nuevas partidas de reciclables.
El negocio rentable
Para el presente trabajo se tuvieron en cuenta las siguientes condiciones:
• Universo de la ciudad de Córdoba: 1.300.000 habitantes
• Promedio de residuos x habitante 0,8 kg x hab.x dìa
• Viviendas aproximadas en número: 359.526 (datos 2001)
• Recolección diaria bruta: 1.050.000 kg (1050 ton.diarias)
• Material reciclable x día 200.000 kg. (200 ton.)
Parámetros mundiales demuestran que hasta el 60% de los residuos son recuperables. No obstante, hemos tomado sólo el 20% de base para los cálculos. Se considerará entonces como base la recuperación de 200.000 kg. Diarios.
Infraestructura y recursos necesarios
Para procesar 500.000 kg diarios serán necesarias:
8 plantas de un espacio con las características necesarias para ser un centro de segunda selección 3000 mts2 de terreno y galpón de 80mts. X 20 mts. Altura 7 mts. Cada planta podría llevar de inversión unos $ 800.000.- (con toda la optimización que de este costo pueda realizarse.
• Con instalación sanitaria para 90 personas oficinas de 100 mts2
• Instalación eléctrica industrial para 50 hp
• Se requerirán para su funcionamiento: motocarga con capacidad de 300 kg mínimo (zootropos); autoelevador o mulita; tolvas de 3 toneladas; cinta transportadora central sobreelevada de 40 mts de largo y de 0.80 de ancho con pasarelas de ambos lados con tolva de descarga y dispositivo rompebolsas; Balanza para camiones; vehiculo tipo pick up para control y auxilio c/carro para moto; Repuestos y mantenimiento, vida útil 3 años mínimo.
Por lo tanto el costo de instalación de una planta con galpón y maquinarias incluídas podría rondar $ 1.649.000.- y la de las ocho plantas: 13.192.000.-
Instalación de 1 planta: Instalación de 8 plantas: $
Personal para 1 planta de transferencia
• 27 choferes de motocarga (para la recolección)
• 50 Operadores de cinta. (separación)
• 5 administrativos (contabilización y cobranza del material que a diario se vende)
• 5 agentes de higiene y limpieza (mantenimiento de la planta)
• 3 agentes de seguridad (control y disciplina)
De respetarse este esquema, serían 90 los empleados por planta.
$ 1.800 x sueldo + cargas sociales.
$ 2.600x 90= $ 234.000 sería el monto total en el personal ocupado.
Los costos operativos de cada planta han sido calculados en $ 50.000
Entonces, cada planta llevaría un costo mensual de $ 284.000 y de las 8 plantas ascendería a 2.272.000
Total costos operativos de las 8 plantas: $ 2.122.000 por mes incluyendo personal e insumos.
El personal que lleve a cabo este emprendimiento podrá ser estatal o podrá constituir una cooperativa que reúna las condiciones necesarias.
Facturación posible
Los materiales y cotizaciones abajo detallados no están actualizados y debe tenerse en cuenta que algunos de ellos podrían bajar o subir según la coyuntura económica. Sin embargo, las cantidades han sido tomadas en función de lo que registra la experiencia diaria mundial de reciclado.
Aluminio 2% 4.000 kg. x $ 8 x kg. $ 32.000
Hierro 10% 20.000 kg x $ 0.20 $ 4.000
Vidrio 10% 20.000 kg x $ 0.20 $ 4.000
Papel blanco 5% 10.000 kg x $ 0.30 $ 3.000
Cartón 10% 20.000 kg x $ 0.30 $ 6.000
Cobre 1% 2.000 kg x $ 10 $ 20.000
Bronce 1% 2.000 kg x $ 10 $ 20.000
Plásticos blandos 15% 30.000 kg x $ 0.5 $ 15.000
Plásticos duros 5% 10.000 kg x $ 0.30 $ 3.000
Trapos y telas 10% 20.000 kg x $ 0.20 $ 4.000
Hueso 1% 2.000 kg x $ 0.30 $ 600
Otros 15% 30.000 kg x $ 0.25 $ 7.500
$ 119.100.-
(Monto obtenido por día de la venta de los materiales recibidos en las 8 plantas)
Los valores por kg. han sido actualizados aunque existe en el mercado una variación permanente de los mismos. No obstante responden a parámetros standard y sostenidos en el tiempo más allá de eventuales coyunturas.
No estamos calculando el valor que se obtiene cuando el material es compactado según requerimiento de cada planta de recuperación y la lógica nos indicaría que baje el costo del flete, factor fundamental en el negocio del reciclado de materiales.
Resultados
La cifra resultante entonces será el monto obtenido de la venta del 20% de los residuos recolectados sólo en un día.
Se ha tomado como índice que entre un 8 y un 15% de los materiales recibidos en la planta podrían venir mal clasificados desde los hogares. De allí la pequeña diferencia planteada entre kg y monto recaudado. $ 855.500 podrá afrontarse una importantísima campaña de difusión masiva para el éxito del proyecto además de pagar rápidamente la inversión efectuada.
Mientras tanto habremos creado 720 puestos de trabajo en un importante proceso productivo en marcha que será regenteado por el Estado y controlado por otros estamentos incluyendo la participación de profesionales independientes y vecinos a través de centros vecinales u otras instituciones de participación.
Comunicación
Tal como se expresara en el comienzo del trabajo, es preciso asentar este proyecto en Educación y Comunicación, transformando a éstos en los pilares fundamentales para una implementación perfecta de todo el sistema.
Para ello, una vez que el Estado Municipal toma conciencia del proyecto, designará una comisión de comunicación para efectuar la difusión correspondiente. La autoridad de esa Comisión tendrá un vínculo directo con el Intendente y la dirigencia del Plan de RSU con un presupuesto que se obtendrá del mismo emprendimiento, el que por el grado de importancia que tiene por ser un proyecto sustentable se tendrán que disponer los fondos suficientes para difundir ya mantener la campaña de manera permanente.
Teniendo en cuenta que unos 17 municipios provinciales traen sus RSU a nuestra ciudad, sería imprescindible la injerencia de la Provincia en este emprendimiento para impulsar en esos municipios una filosofía similar y pudiera articularse articulara con Capital.
Consideraciones generales
• Búsqueda de los vehículos ideales para la recolección de los residuos secos. Actualmente se está realizando con los zootropos. Debería contemplarse si los mismos cumplen con los requisitos necesarios en cuanto al volumen y peso que puedan transportar proporcionalmente en cada sector de la ciudad del que se trate y según la ubicación del centro de transferencia correspondiente.
• Realizar la logística de recolección en la zona determinada como para hacer sustentable el proyecto por el tonelaje a reciclar.
• Crear un taller de mantenimiento de los vehículos que garanticen el funcionamiento diario sin interrupciones en el servicio por inconvenientes mecánicos.
• Capacitación del personal administrativo y gerencial o de dirección y control del emprendimiento.
• Acuerdo previo con los centros de reciclado de las diversas materias primas.
• Plan de seguridad de todas las personas que realicen tareas en los centros y de recolección.
• Aprovisionamiento de todos los elementos de seguridad acorde a las tareas realizadas.
• Elaboración de un plan fitosanitario del emprendimiento
• Plan de contingencia que garantice la recolección y selección ante problemas climáticos o de otro tipo.
• Análisis pormenorizado del emprendimiento que contemple 6 meses de funcionamiento.
• Flujo de fondos para 6 meses de funcionamiento.
• Adiestramiento de cada persona que realizará tareas en el centro de reciclado.
• Designación de un ingeniero a cargo del área técnica para garantizar un perfecto funcionamiento; de un biólogo a cargo del área ambiental; de un abogado a cargo del área legal; un contador a cargo del área administrativa.
• Designación de tres vecinos a cargo del área control del servicio y calidad (este área será por centro, no así los demás que pueden operar en varios centros)
• Designación de un representante político del municipio para el área participación ciudadana y vinculación municipio emprendimiento.
• Designación de un consejo de trabajadores del centro de no más de 12 miembros con representación de cada sector del centro de reciclado.(estatuto)
Coyuntura política
Como cualquier otro proyecto, requiere de ser presentado cuando estén dadas determinadas condiciones sociales, económicas, financieras y políticas. Creemos que el actual es el momento ideal porque todas ellas se cumplen. Las razones de éstas y otras fundamentaciones y más detalles específicos sobre su implementación que no pudieron ser vertidas aquí por cuestiones de espacio, se encuentran en el blog donde se ha explayado el proyecto en su totalidad y donde podrán realizarse todos los aportes que deseen aquellos que como nosotros estén motivados por el tema.
Después te digo con cuál nos quedamos
Notificaciones
Creemos indispensable que las instituciones académicas sean quienes otorguen a este proyecto la legitimación o las correcciones pertinentes pero consideramos puede resultar un buen disparador.
El mismo ha sido enviado a: Intendente Sr. Daniel Giacomino, Secretario de Ambiente de la Municipalidad, Sr. Javier Cámara, Sr Director de CRESE, Sr Eduardo García; Sr Gobernador de la Provincia, Cr. Juan Schiaretti, Presidencia de la Nación, Dra Cristina Fernández, Ministro de Planificación Julio De Vido; Ministro de Ambiente…..; INTI Instituto Nacional de Tecnología Industrial; Apyme; IMFC (Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos)
Banco Credicoop.
En primer lugar, quiero felicitarlas/os por haber analizado y sistematizado ideas en torno a la basura que todos generamos y por estar materializando esta propuesta en acciones concretas que abran el juego y aporten visiones de la problemática. También por tener la valiosa actitud de dedicar tiempo y trabajo para dar el primer paso en la redacción de una idea puesta ahí para ser sometida a observaciones y comentarios (en el mejor de los casos y a la ignorancia y desestimación absoluta, otra vez, en el peor).
Creo que es el momento ideal para hacerlo, después de (por lo menos) dos años de desaciertos en los planes sobre tratamiento de residuos (con dos licitaciones caídas en el medio: nuevo comodato de enterramiento en Bouwer en 2008, e Innviron en 2010) y con muchos más años de hacer las cosas muy mal (hablando no solo de la gestión técnica de los RSU, sino también de los aspectos legales y desde el punto de vista de la participación ciudadana).
Que la dirigencia política haya fallado en su intento de encontrar soluciones (sus propuestas no solucionaban nada, así que menos mal que no prosperaron) debería facilitarle el camino a las propuestas y alternativas generadas por otros actores y en otros ámbitos. Además, estos antecedentes contribuyeron a instalar públicamente el tema y eso es un buen punto de partida para sumarse al debate y para reflexionar sobre las responsabilidades individuales en la materia. Creo que hasta hace poco tiempo el problema de la basura terminaba al sacar la bolsita a la calle. Hoy, en cambio, muchos sabemos que es justamente allí donde el problema empieza.
Coincido absolutamente en que el objetivo de la gestión de los residuos es el reciclaje, previo esfuerzo por reducir al máximo el consumo de lo que luego será basura (y por lo que pagamos muy caro a veces en concepto de packaging. ¡Sería interesante conocer cuánto del costo de un producto corresponde al contenido y cuánto a su envoltorio!). En ese sentido me parecen fundamentales los acuerdos con empresas y las normativas que regulen y fomenten buenas prácticas relativas a envases: utilización de retornables, paquetes de materiales reciclables y/o rápida degradación, política de responsabilidad del productor del envase, etc.
La separación domiciliaria es otro punto con el que acuerdo plenamente, así como la importancia que en el proyecto le asignan a la comunicación, educación y sanciones en futuras etapas para que ésta se cumpla. Es el modo más ordenado, responsable e higiénico y de mayor aprovechamiento de los materiales. Además, creo que es más digno, sano y seguro para quienes luego trabajen en la separación sobre las cintas transportadores (aparte de la cuestión personal de que no me gustaría que nadie se meta en mi bolsita de basura!).
En lo que respecta a la separación, me parece que la cosa es un poco más complicada que simplemente secos y húmedos, por lo menos, si también se pretende aprovechar los orgánicos. Me explico:
- La bolsa del color designado para contener elementos secos (por caso, azul) podrá tener: papeles, cartones, telas, latas, plásticos, vidrios, metales, gomas y otros materiales secos que puedan ser reciclados y separados en detalle en una planta de transferencia.
- La bolsa que en el proyecto identifican con color verde para los residuos húmedos, ¿qué contendría? Creo que si la intención es aprovechar los residuos orgánicos para su utilización en plantas de compostaje, habría que limitar el contenido de la bolsa a restos de poda y material de jardín, madera, cáscaras, semillas, carozos y restos de frutas y verduras, yerba, pan, etc.
Aun así, esto no agota la diversidad de residuos generados en una casa. Hay elementos que no son reciclables y sí o sí se deben destinar a disposición final, como ser los residuos del baño (papel higiénico, toallitas, tampones, protectores, pañales, preservativos, pañuelos, medicamentos vencidos…) o los restos de comida, sobre todo cuando incluyen carnes (cuando no haya en la casa una mascota que los recicle!). Creo que estos residuos ameritan una tercera bolsa, de manera que los orgánicos sean aprovechables (sobre todo en función de las cantidades impresionantes de bolsas de consorcio con restos de poda se ven cada fin de semana en las puertas de las casas).
Luego, más allá de que las bolsas sean dos o tres, siempre hay un resto no reciclable. En el proyecto no se menciona qué tratamiento se le daría a esta basura (ese es el punto antipático de cualquier proyecto). Se menciona una planta de gasificación. ¿Es para esta basura no reciclable? Una planta de gasificación es el método que proponía Innviron, con todas las objeciones que trajo aparejadas (me refiero a las objeciones desde el punto de vista ambiental, no a las políticas ni económicas). ¿Es el mejor sistema? Yo creo que tiene la ventaja de que la basura se disminuye allí adentro y que los gases que emana son invisibles (a diferencia de los basurales o rellenos que son bien visibles), entonces parece que nada pasa… encima produce un poquito de electricidad… así y todo, necesita de un pequeño enterramiento donde depositar los restos sólidos remanentes. Como fuera, el destino de la basura que no se puede reciclar es un punto a desarrollar… así como algún sistema de transición complementario al ya descrito para los primeros tiempos donde la separación domiciliaria no será del 100%.
Ahora me surgió la duda: ¿O con plantas de gasificación quisieron referirse a la producción de biogás?
Es buenísimo que el proyecto contemple la inclusión de los carreros y recuperadores que actualmente se manejan en un circuito informal de trabajo y sin las medidas de seguridad necesarias para la realización de esta tarea. Seguramente su inclusión redunde también en una reducción del arrojo de residuos en vía pública, terrenos deshabitados y márgenes de ríos y lagos. Los distintos centros de transferencia también son un acierto, me parece. Si bien requieren una gran inversión, reducen luego el costo de transportes y posibilitan operar con cantidades posibles de tratar día a día.
Respecto de los otros 17 municipios que actualmente dejan el tratamiento de su basura en manos de Crese, hay que destacar que el servicio que Crese brinda es el de enterramiento de basura, no el de recolección. Por lo tanto, para que Crese siga ocupándose del destino final (con el método que se decida) de la cantidad de basura no reciclable, habría que establecer una serie de condiciones para que cada municipio adopte las medidas necesarias tendientes a la reducción de residuos, separación y reciclaje.
Por último, es fascinante que hayan hecho las estimaciones económicas, tanto en gastos de empleados y de inversión por planta como por recuperación por la venta del material , eso le da una dimensión de posibilidad al proyecto que solo pueden hacer personas con gran experiencia como ustedes.